«La naranja mecánica»: una distopía violenta y perturbadora

la naranja mecánica

La violencia y la crueldad llevan el hilo de la historia en La naranja mecánica, de Anthony Burgess. Si no viene por parte de los adolescentes antisociales, llega por parte de la autoridad que debería administrar justicia. Y, al final, llega la transformación que trae la madurez.

Antes de llegar esa transformación, es mucho el caos que provoca Alex junto a sus drugos o amigos. El cuarteto que completan Pete, Georgie y el Lerdo es una de las tantas bandas de nadsats (adolescentes) rebeldes que tienen la ciudad sumida en el caos.

Se drogan en un bar lácteo, atacan, roban, violan y matan sin contemplación, y rara vez la justicia los alcanza. Viven en un mundo en el que los padres están desconectados de sus hijos, muy ocupados para saber lo que hacen y hasta les tienen miedo.

Mientras esto ocurre en las calles, el Gobierno busca una solución atípica a la ultraviolencia y la congestión de las cárceles. Se trata de un tratamiento llamado Ludovico, que busca condicionar el comportamiento de la persona y así acabar con la maldad. Alex será el conejillo de indias del experimento.

La naranja mecánica, una obra maestra de la literatura distópica

La naranja mecánica es una novela distópica que se publicó en 1962, pero la acción se sitúa una década después. Alex es el protagonista y es quien narra su historia como líder de una banda juvenil.

Su conducta y la de sus amigos es desadaptada y antisocial. Nos cuenta cómo atacan a cualquier persona solo por diversión. Por ejemplo, cuando arremeten contra un borracho a las afueras de un bar solo porque Alex no soportaba a ese tipo de personas. O el robo a un profesor a las afueras de la biblioteca, a quien terminaron destrozándole todas sus pertenencias.

Uno de los ataques más notables es el de un escritor y su esposa. A esta la violan y más tarde muere como consecuencia de la agresión. Al momento de los hechos, el escritor trabajaba en una novela titulada La naranja mecánica, una referencia directa al propio Burgess. Los delincuentes logran huir y siguen en sus andadas.

Alex también habla acerca de la guerra entre bandas, en especial con su principal enemigo: Billyboy. También cuenta acerca del descontento y la tración entre sus propios drugos, quienes  estaban inconformes con que Alex tomara todas las decisiones ni con las ganancias de sus robos.

Tratamiento Ludovico y sus resultados inesperados

La violencia en las calles tiene las cárceles abarrotadas, a lo que el gobierno busca una solución drástica. Se trata del tratamiento Ludovico, al que Alex acepta someterse para reducir su pena. El tratamiento hace que aborrezca la violencia y su música favorita, la Novena de Ludwig Van Beethoven.

Después de Ludovico, Alex no pueden pensar en violencia ni escuchar la música sin enfermarse. Lo que lo lleva a suprimir las conductas negativas. El Gobierno da por sentado que el tratamiento fue un éxito y lo deja libre después de dos años de cárcel.

El tratamiento, sin embargo, lo que consigue es dejar a Alex sin la capacidad de elegir entre el bien y el mal. Aunque ya no puede hacer daño, no significa que elija el bien, sino que prefiere evitar las náuseas que le provocan la violencia.

Ahora es Alex quien se convierte en víctima de grupos políticos, de policías violentos y de sus antiguas víctimas que buscan venganza.

La naranja mecánica llama a la reflexión y a debatir sobre temas que afectan a toda la sociedad.

Los temas y la crítica social de la obra

La violencia es el tema central de la novela, pero Burgess no se queda ahí, sino que habla la posibilidad de que un criminal pueda dejar ese pasado atrás, la redención. Ese cambio en la conducta del protagonista se ve en el último capítulo que fue omitido en la edición que se publicó en Estados Unidos y también en la película de Stanley Kubrick.

También se habla de la corrupción y el autoritarismo, y de cómo pretenden acabar con la violencia eliminando también el libre albedrío. Es decir, la posibilidad de que sea el individuo quien elija entre el bien y el mal, un tema que critica el sacerdote de la cárcel en la novela.

La desconexión en la familia, la sexualización y objetivación de la mujer son otros temas que se reflejan durante toda la novela. Sobre todo este último, con escenas crudas de violencia contra la mujer.

La naranja mecánica, de Burgess está inspirada en un hecho de la vida del autor. Durante la  Segunda Guerra Mundial, en Londres, su primera esposa fue atacada por cuatro soldados desertores estadounidenses. Aunque la versión más conocida es que la violaron, el mismo Burgess dijo en una entrevista que fue para robarla. Producto del ataque perdió el bebé que esperaba.

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El uso del lenguaje violento y obsceno

Una de las particularidades de la novela es el uso del lenguaje. A través del lenguaje obsceno, violento y vulgar, Alex DeLarge y el resto de los nadsats expresan su brutalidad y desprecio por la humanidad.

Burgess creó una jerga para la novela para conseguir el impacto que buscaba. En ocasiones también la utiliza para disfrazar de alguna manera las obscenidades que expresan los personajes.

Aunque al principio puede ser complejo, resulta esencial para La naranja mecánica. Ayuda a crear la atmósfera de violencia, caos y amenaza que encierra la obra. La edición del libro que tengo tiene un glosario y tuve que revisarlo varias veces para entender el lenguaje. El resultado está bien logrado y Burgess consigue su objetivo con la inclusión de la jerga nadsat

La naranja mecánica, una obra intemporal

Los temas que se tratan en la novela son intemporales y universales: la violencia, la libertad, la naturaleza del bien y el mal, y la capacidad del ser humano para cambiar.

Es intemporal porque los temas que aborda siguen siendo relevantes hoy en día. Además, de cómo ha influido esta obra en la cultura popular, impulsada en gran parte por la película de Kubrick. Y es universal porque la violencia afecta a todas las sociedades.

Leer La naranja mecánica dejó una sensación ambigua. Es una obra bien trabajada, en la que el autor cumple con el objetivo que perseguía, el uso del lenguaje y la construcción de las escenas están bien logrados. Sin embargo, el mismo Anthony Burgess no estaba del todo contento y sólo publicó la novela porque necesitaba el dinero.

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1 comentario

  1. Sinceramente el día que la vi, no imaginaba que la película sería tan fuerte, violencia, degradación… En fin, rara de narices. Un abrazo

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